jueves, 9 de septiembre de 2010

En Roma se come pizza y las mujeres son guapas

Hace un tiempo leí en un periódico, no se en cual, una crónica sobre la situación política italiana. Todo a raíz de las bellinas de Berlusconi, un tema que con el tiempo se ha ido acallando, en España por lo menos, tal vez por la compra de Cuatro por parte de Telecinco. La crónica muy bien hecha, hablada de la mafia, de la corrupción política, el enchufismo y de la apatía política que sienten los ciudadanos de ese país respecto a la clase dirigente y que explica en cierto modo porqué Berlusconi sigue en el poder.

Berlusconi y sus bellinas en Villa Certosa. / El PAÍS
Pues bien, después de una larga retahíla de motivos la conclusión era que en Roma se seguirá comiendo pizza y que las mujeres son guapas. Con este demoledor final se ponía fin a la crónica.
Ahora que he querido volver a alimentar este blog abandonado me he acordado de esa crónica porque en la Comunitat Valenciana se come paella y siempre hace sol y por extensión en España nos vamos de cañas y la fiesta siempre es la mejor.

Aquí en Valencia tenemos una clase política salpicada por la corrupción y ya me da pereza tener que hacer otra vez el listado de implicados pero no hay más remedio. Ripoll y su brugal, Fabra y sus…sus de todo porque tiene tantas causas abiertas que estaría hasta mañana enumerando, Camps y sus amigos del alma que a su vez son amigos también de Costa, de Rambla, de Campos, de Betoret…

Altos cargos del PPCV en Castellón.
Y en España está pasando algo que nunca ha sucedido en democracia. Tres de cada cuatro españoles no quiere que los líderes de los partidos mayoritarios se presenten a las elecciones. No quieren o mejor no queremos ver a Zapatero ni en pintura pero mirando hacia el otro lado, tampoco queremos ver al aburrido de Rajoy encabezar una lista para un cargo que le queda demasiado grande como es el de Presidente del Gobierno. Si no es capaz de tomar una decisión tan sencilla como pararle los pies al imputado Francisco Camps con delirios de grandeza, como va a poner paz en un país desestructurado gracias a la pésima política de Zapatero.

Eso si una cosa es que no queramos verlos ni en pintura y otra es que nos los vamos a tener que tragar con patatas. Estos no se van ni con agua caliente. Y con este panorama ¿a los ciudadanos que nos queda? O pasamos a la acción y fundamos un partido político de gente competente o nos quedamos viendo el panorama y con un consuelo eso sí: que importa todo esto si en Roma se come pizza y las mujeres son guapas.